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Ya en el año 2009 se conocían ampliamente los beneficios del coaching en general, y del coaching profesional en particular.

La International Coaching Federation (ICF) ese mismo año publicó un estudio en el que se plasmaba, entre otras cosas, que el 80 % de las personas que recibieron coaching tenían mayor confianza en sí mismos y más del 70 % se beneficiaron de un mejor desempeño profesional, una mejora en la relación con sus clientes y las habilidades comunicativas se volvieron más eficientes (esto especialmente importante para los formadores).

Si alguna vez has vivido un proceso de coaching ya sabrás que hay muchos beneficios al ser uno mismo parte activa de ese proceso. También los beneficios personales son muy variados y tienen un impacto muy positivo en el camino profesional de una persona. Un proceso de coaching ayuda a desarrollar una amplia gama de necesidades que la persona tiene profesionalmente, además de la confianza y el rendimiento.

Los principales beneficios del coaching para el profesional son:

1. Fijar objetivos y actuar para lograrlos:
El coaching le da a la persona la oportunidad de definir sus objetivos o metas profesionales de una manera realista. Con la ayuda de un coach, puede establecerlos con claridad y luego trabajar activamente para conseguirlos. Esto aumenta muchísimo la probabilidad de que se alcance dicho objetivo.

2. Mayor nivel de compromiso:
El coaching involucra al participante del proceso con su retroalimentación única e individual y mucho estímulo. Esto contribuye a una manera nueva de obtener los resultados deseados tanto si se trabaja de forma independiente como en una empresa.

3. Un lugar seguro:
El coach le da a la persona un espacio seguro para hablar de temas delicados o mostrar aspectos que a la persona le resulta difícil expresar o exteriorizar. Esto solo es posible si hay un espacio seguro donde coach y cliente puedan comunicarse con confianza.

4. Un nivel más profundo de aprendizaje:
En coaching profesional no sólo se trata de mejorar las habilidades o lograr una meta concreta, lleva el aprendizaje a un nivel mucho más profundo: La persona aprende más sobre sí misma, descubre cómo le perciben los demás y cambia o mejora las áreas de su personalidad con las que no está satisfecha.
Además, el coaching lleva el aprendizaje a un nivel más allá del recuerdo o la comprensión, le permite aplicarlo en nuevas situaciones dentro de un espacio seguro de aprendizaje. La aplicación práctica de estos aprendizajes en diversas situaciones solidificará todo lo aprendido por la persona.

5. Desarrolla conciencia personal:
El coach ayuda a su cliente a ser consciente de sus puntos ciegos o débiles. Estos puntos son áreas de su trabajo o su personalidad que la persona no ve, pero que necesita mejorar. Una vez que es consciente de esas áreas puede trabajar con el coach para mejorarlas o solucionarlas.
A través de la construcción de la conciencia personal, la persona también puede convertir sus debilidades en fortalezas. Esta conciencia es un refuerzo de confianza muy importante para los profesionales y le puede ayudar mucho en el presente y en el futuro.
La autoconciencia es el catalizador por el cual se produce el crecimiento.

6. Apoyo a la mejora de habilidades específicas:
Tener el apoyo de un coach para mejorar las habilidades es extremadamente beneficioso. Debe de hacerse un descubrimiento muy claro sobre qué habilidades desarrollar para que el coaching sea eficiente.

7. La importancia de escucharse:
Escuchar la propia voz interior. Todos la tenemos, pero no todos ni siempre la escuchamos o confiamos en ella. Aprender a escucharse puede hacer del proceso de coaching algo muy poderoso.

Estos son algunos de los algunos de los beneficios generales de hacer un proceso de coaching. En próximos artículos iré ampliando la información. Si deseas saber si el coaching profesional es para ti, o tienes dudas sobre si para lograr tu deseo es conveniente trabajar con un coach, estaré encantado de aclarar cualquier duda.

Nacho Cuevas.

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