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Kaizen es una palabra japonesa que actualmente se traduce como “mejora continua”, pero su definición real es más personal, para los japoneses ocurre todo dentro de la propia mente, por lo que en realidad podría traducirse como “autodesarrollo continuo”. En Japón existe una clara diferenciación entre los conceptos “mejora” y “autodesarrollo”.

● Kai: significa “cambio” o “acción de enmendar”
● Zen: significa “bueno” o “beneficios”. No confundir con la filosofía Zen.

Después de la Segunda Guerra Mundial, para ayudar a restaurar Japón, las fuerzas de ocupación estadounidenses trajeron expertos en métodos estadísticos y de gestión para ayudar en la reconstrucción de la industria japonesa. A raíz de aplicar tres programas de gestión (instrucción de trabajo, métodos de trabajo y relaciones de trabajo) dio paso a crear una filosofía y metodología que se denominó “Mejora en 4 pasos” (Kaizen eno Yon Dankai). Fue así como se introdujo en Japón este concepto de mejora empresarial.

El enfoque de esta metodología no era animar a que las empresas hicieran cambios grandes y radicales, sino por el contrario, introdujesen pequeñas mejoras, preferiblemente aquellas que se pudieran implementar el mismo día.

Es así como se encontraron la inteligencia emocional de los orientales (la milenaria filosofía de superación), y la inteligencia racional de los occidentales, dando lugar a lo que ahora se conoce como Kaizen.

Si bien es cierto que la aplicación de esta metodología inicialmente fue en el ámbito empresarial, desde hace unos años ha trascendido también al ámbito personal y a cualquier tipo de organización.

Kaizen nos invita a la mejora por medio de pequeños pasos, uno por uno, para que a largo plazo alcancemos la perfección. La mejora debe ser gradual e infinita y persiguiendo la excelencia.

Para empezar a emplear en nuestras vidas personales o profesionales este método, hay que tener muy presente los diez principios por los que se rige esta filosofía:

1. Di no al statu quo.
2. Si algo está mal, corrígelo.
3. No aceptes excusas y haz que las cosas sucedan.
4. mejorar todo continuamente.
5. Suprimir conceptos tradicionales u obsoletos.
6. Sea ahorrativo (no se trata de invertir, sino de empezar a hacerlo con lo que se tiene en este momento).
7. Dar a todos poder e independencia para que participen en la resolución de los problemas.
8. Antes de tomar decisiones, pregúntate “por qué” cinco veces para llegar a la raíz del problema.
9. Obtener información y opiniones de varias personas.
10. Recuerda que la mejora no tiene límites. Nunca dejes de intentar mejorar.

La base de la metodología kaizen es que no puede pasar un sólo día sin que algo haya mejorado.

Todo parte del compromiso, sin él, esta metodología no podría aplicarse.

Kaizen alienta a las personas a dar pequeños pasos hacia el objetivo marcado y apuntar a una mejora del 1% cada día. Así como las gotas de agua pueden erosionar la piedra por persistencia, las pequeñas acciones se sumarán para convertirse en grandes cambios en la vida.

Masaaki Imai, en su libro “Gemba Kaizen” nos insta a tener en cuenta tres reglas para practicar kaizen:

1. Limpieza: adquirir y practicar la autodisciplina.
2. Eliminación de muda: muda en japonés significa desperdicio, es decir, ¿Agrega valor o no agrega valor?
3. Estandarización: la mejor manera (es decir, procesos) de hacer el trabajo manteniendo la calidad y los estándares.

¿Estás listo para aplicar kaizen en tu vida? A continuación te doy algunas ideas para que empieces a implementar esta filosofía y metodología tanto en lo personal como en lo profesional:

Hazte preguntas simples: Cuando tienes una meta, a veces te atascas en “¿Cómo puedo alcanzarla?” y una de las razones habituales es que ves el objetivo de lejos y no te das cuenta de que se necesitan dar varios pasos para hacerlo realidad. Cambia este modo de pensar, desglosa tu objetivo y empieza a hacerte preguntas como: “¿Qué es lo primero que puedo hacer para lograrlo?”, “¿Puedo pasar unos minutos al día haciendo…?” Ten muy presente que se necesita voluntad, perseverancia y constancia para que tu meta se haga realidad.
Crear un proceso: Este proceso o plan tiene que ser realista para ti. La acción o actividad que vas a hacer tiene que ser organizada y repetible. Examina si este proceso es eficiente preguntándote si te ahorra tiempo y si en los primeros pasos has obtenido el resultado que querías; si no, cámbialo, no te quedes en eso y trata de hacerlo de otra forma.
Prioriza tus acciones: Ahora conoces los pasos para lograr tu objetivo y tienes claridad sobre los pasos a dar. Ahora debes decidir el orden en el que vas a ir dando estos pasos. Si te parece abrumador, escoge el paso más sencillo para empezar y continúa a partir de ahí.
Aprovecha al máximo tu tiempo: Necesitarás tiempo para llevar a cabo esos pasos que te llevarán a la meta, encuéntralo y disciplínate. No lo vayas postergando.
Visualiza: Visualiza tu objetivo y siente que puedes lograrlo con los pasos que vas dando. Todos los días visualiza esto en tu mente, mejor por la mañana, cuando el día comienza. No pienses en los desafíos o dificultades que pueden surgir, por el contrario, ve tu meta como un proceso divertido que te hace más fuerte y mejor cada día.
Realiza un seguimiento de tu proceso: Hacer esto te va a permitir poder hacer los ajustes necesarios cuando los creas convenientes. Por ejemplo, escribe en un papel la tarea diaria que te has impuesto y cómo lo has llevado a cabo. Kaizen es un proceso continuo, por lo que deberá seguir todo planificado, nada de ir “sobre la marcha”.
Elimina las cosas innecesarias y los excesos de cualquier tipo: En tu camino hacia el objetivo te puedes encontrar con cosas que son totalmente innecesarias y que consumen mucho tiempo. de vez en cuando, evalúa cuánto valor tiene cada actividad en tu vida. Si por ejemplo ir a la academia de inglés cuatro días a la semana se te hace estresante por el motivo que sea, plantéate hacerlo online y el tiempo de los desplazamientos lo puedes invertir en otra cosa.

Esta es una manera muy simple de empezar a practicar kaizen, haciendo que todo el camino hacia lo que deseas sea más alcanzable y agradable.

Nacho Cuevas.

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